Piensas luego existes…o no?

Interesante artículo el que nos han hecho llegar.

Aquí os dejamos un extracto de una ponencia sobre el pensamiento y la solución de problemas dirigida por el Profesor Don José Huerta Ibarra (Psicólogo. Subdirector de Investigación y Desarrollo del Centro Latino Americano de Tecnología Educacional para la Salud (CLATES), y Doña Concepción Hernández Rodríguez(Contador Público. Subdirectora de Apoyo Técnico del CLATES.) en una Ponencia presentada en el Congreso Internacional sobre “Systems Science in Healthcare”, realizado en Montreal, Canadá del 14 al 17 de julio de 1980.

LA RELIGIÓN Y EL PENSAMIENTO SINCRÉTICO

El sincretismo es una forma de percepción homogénea, global e indiferenciada en la que coexiste lo racional con lo irracional. Analicemos cada estadio de esta clase de pensamiento para profundizar en sus características.
La percepción supersticiosa consiste en el respeto o miedo excesivo a las cosas desconocidas o misteriosas, y se caracteriza por una atribución azarosa y mística de propiedades mágicas a cualquier cosa. Esta perspectiva satisface porque tiene respuesta para cualquier situación específica.
Se puede reconocer que estos preceptos pertenecen a concepciones tabúes aún no sistematizadas en un cuerpo de preceptos mágicos. La convicción resultante, deriva su fuerza de persuasión de su origen “revelado”. “Se siente o presiente” como verdadera. El supersticioso es el que hace referencias frecuentes a la “suerte”, buena o mala que, para él, determina el resultado obtenido al atender los problemas.
El siguiente estadio, el mágico, emerge del supersticioso, por lo que comparte con éste varias características. Podemos definir a la magia como el conjunto de creencias y actividades que suponen que el hombre puede obtener efectos extraordinarios al controlar causas ocultas, con la ayuda de seres sobrenaturales o de fuerzas de la naturaleza. La magia postula la suspensión, a voluntad, de la ley natural (Álvarez Manilla); este estadio, constituye un progreso respecto del estadio supersticioso, pues es ya un rudimento de la actividad científica; se puso en manos de expertos, el brujo y el mago, por ser un cuerpo articulado de creencias. La astrología y la alquimia son ejemplos históricos de este estadio. El hecho de que aún hoy en día se publiquen los horóscopos en los diarios de casi todo el mundo (y no sólo de que sean publicados, sino leídos y creídos), da razón de la supervivencia y vigor de este enfoque. El mágico es el que recurre al conocimiento esotérico, al que podemos describir como sistema cerrado altamente codificado, que sólo comparte con los “iniciados”.
Al estadio religioso podemos definirlo como el conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración o temor hacia ella. Emerge del estadio mágico y es un progreso, porque lo más importante ya no es el hombre mismo, sino otro ser. Esto implica una toma de distancia respecto de sí mismo y viene a ser un paso hacia la descentralización que exige el pensamiento diferenciado.
La religión implica el reconocimiento de un poder sobrenatural, implica también sentimientos de dependencia, incluye dogmas de fe y asimila prácticas mágicas. Las religiones condujeron a una facilitación de la socialización de los individuos en las colectividades (Toynbee, 1975), por tanto, a una organización social con su correspondiente legislación. Los dogmas religiosos son particularmente importantes para nuestro caso, pues se trata de verdades reveladas que tienen fundamento en la Sagrada Escritura o en la tradición y juicio de la iglesia. Se les considera innegables, y dudar de ellos constituye herejía.
En su implantación, se empleó el método teológico que “consistía en aceptar la tradición e hilar una serie de argumentos para ajustar la realidad a aquélla” (A.D. White, 1972). La persona, cuya perspectiva se encuentra en este estadio, concibe la autoridad como infalible e inobjetable; tiende a aceptar como inalterables ciertos estados, porque éstos “siempre han sido así”, “no se pueden modificar”, “las altas autoridades no aprobarían el cambio”, etc. El peso de la autoridad y el de la tradición, condicionan su percepción de los problemas.
Superstición, magia y religión son los tres estadios del pensamiento sincrético.

Si quereis leer mas sobre el tema, aquí os dejamos el enlace: http://www.anuies.mx/servicios/p_anuies/publicaciones/revsup/res036/txt4.htm

Qué opinas?

Una respuesta para “Piensas luego existes…o no?”

  1. Martin Dice:

    Completamente de acuerdo. Hay que respetar las creencias humanas, sean las que sean, porque son alumbradas para hacernos sentir más seguros, sobre todo, ante la muerte. Pero pensemos que la religión al fin y al cabo sólo nos da respuesta a preguntas cuya solución no sabemos. Cuando algo nos aturde o nos obnuvila miramos hacia Dios para explicarlo. Muy a menudo mirar a Dios es dejar de mirar al hombre, es abandonar la responsabilidad y evitar la acción. Nos resistimos a asumir con la mayor naturalidad y simpleza nuestra naturaleza finita. Aspiramos a algo más. Queremos ser Dios, y como no podemos, al menos sentirnos cerca de él. Recordemos que es todopoderoso. Finalmente, Dios es la excusa perfecta para hacer en su nombre lo que se desee, y eso incluye las mayores barbaridades. Cuando Franco ganó una guerra civil que él mismo prolongó más de lo necesario para asegurar el aplastamiento total, las primeras felicitaciones fueron de Aldolf Hitler y de Pio XII. Amén.

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